Lenka Franulic Zlatar

Antofagasta 22 de julio de 1908, Santiago 25 de mayo de 1961

Podría decirse que hoy en Chile el periodismo es oficio de mujeres. Porque, no cabe duda, que ellas están cada día más presentes en los medios de comunicación. Algo que no sucedía en los años treinta y cuarenta.

Sin embargo. El hecho de que en esa época el periodismo fuese eminentemente masculino, no impidió que la bella antofagastina, Lenka Franulic, hiciera suya esta fascinante profesión. Hasta el punto que el famoso periodista peruano, Manuel Seoane, la llamó “dueña del idioma” y ella fue la primera mujer en obtener en 1957 el Premio Nacional De Periodismo.

Lenka comenzó a traducir artículos para la revista Hoy y terminó haciendo gran parte de su carrera en esta publicación. Trabajó también en Ercilla y en la revista Eva. Y quienes la conocieron no olvidan sus brillantes reportajes y las crónicas humorísticas en que utilizaba su pluma como un certero bisturí al tocar temas como la siutiquería, el cigarro en las mujeres o el encanto de los gordos.

Culta, introvertida y segura de sí misma, Lenka solía ser única entre hombres y se convirtió en un mito. Estaba convencida de que la buena suerte es importante en la vida, pero que era indispensable salir a buscarla hasta dar con ella. Por eso, aunque su vida incluyó también muchos fracasos, jamás se dio por vencida.

Fue la primera mujer periodista relegada por odiosidades políticas y no ocultó su decepción al ser derrotada en las elecciones como candidata a senadora por el Partido Socialista Popular en 1953. Sus opiniones fueron siempre controvertidas y revolucionarias y nunca vaciló en denunciar con independencia lo que le parecía injusto.

Pareciera que, a la periodista, como a su admirado personaje, Catalina de los Ríos, los hombres de su tiempo la exasperaban. Para ella, “la Quintrala fue solo una impaciente precursora” que – confesaba- ejerció sobre ella una fascinación irresistible y violenta. Sucede lo mismo con el pecado, agregaba: “Mientras más le tememos, más nos atrae”.

Nunca se casó y mantuvo su vida privada fuera de los reflectores. El periodismo fue su verdadero amante y la llevó muy lejos. Viajó a través de los cinco continentes entrevistando a cientos de personajes. Comenzó con Noel Coward y siguió con Tito, Jean Cocteau, Perón, Gabriela Mistral, Christian Dior y Fidel Castro.

Fue parte del grupo de periodistas que sentó las bases para la creación del Colegio de la orden y asistió a la reunión inicial del Movimiento de Emancipación de la Mujer, Mench, vestida de negro, con sombreo de encajes y un ramo de violetas. Para muchos Lenka fue la primera mujer emancipada, la antecesora del feminismo.

Uno de sus admiradores la describió como “deliciosamente incomprensible” y Neruda como “presencia de mujeres y lección para un millón de hombres”.

Cuando enfermó gravemente, se dopaba para seguir trabajando. Siempre se definió como una eterna insatisfecha y Raul Silva Castrose refirió a ella como una mujer que se debatía entre “un breve pesimismo y un largo amor a la vida”

Lenka Franulic murió en la madrugada del jueves 25 de mayo de 1961, a los 52 años.”

Marcia Scantleburry
Presidenta Comisión Cincuentario
Del Colegio de Periodistas de Chile

(“Lenka Franulic – Talentosa pionera”, Marcela Fuentealba. Colección Grandes del Periodismo, Editorial Mare Nostrum, julio del 2007. Prólogo: páginas 7y8)